Un día, estaba lavando mi vehículo con una manguera que no tenía una boquilla para cerrar el agua, así que tuve que caminar de ida y vuelta al grifo de la casa. De repente, en uno de mis viajes a la casa, tuve la increíble sensación de que mi pie estaba en un horno. ¡Me sorprendí al descubrir que había caminado descalzo en un hormiguero y todas las hormigas del estado me estaban mordiendo el pie! Después de esto, cada vez que caminaba por el patio buscaba hormigas con cada paso. En lugar de mirar mi hierba, me concentré en encontrar hormigas. Estaba viendo hormigas porque estaba buscando hormigas, mi enfoque había cambiado y vi lo que buscaba.

Es por eso que los chismes son tan perjudiciales para el trabajo en equipo. Planta la semilla para que alguien busque algún rasgo insignificante que realmente debería pasarse por alto. Pero, las personas lo encuentran porque lo están buscando. Tu enfoque influye si notas las elecciones imperfectas de otras personas o sus excelentes cualidades. Ver lo bueno en los demás no se trata de ignorar sus partes desagradables, se trata de reconocer sus puntos fuertes.

Antes de mi encuentro con las hormigas de fuego, mi expectativa era que mi jardín sólo tenía hierba. Después de la sesión de mordidas, mi expectativa cambió. Mi nueva expectativa me hizo buscar lo que esperaba ver, en este caso, ¡hormigas!

Hoy, para ver más de allá de la “hierba en tu jardín”, concéntrate en encontrar algo “bueno” en cada persona que conozcas.