El rasgo supremo del liderazgo personal es la creatividad. La creatividad es un arte aún más fino que el genio inventivo puro. Es una habilidad conceptual, la voluntad de innovar, probar lo no probado, y ver lo habitual de maneras inusuales, y relacionar lo que no está relacionado normalmente.

La creatividad abunda cuando tus actitudes son desinhibidas por el condicionamiento y la convención. La creatividad te permite enfrentar un mundo cambiante y un futuro incierto sin miedo. Eres competitivo. Estás relativamente cómodo en situaciones no estructuradas y no te perturbas incluso cuando las condiciones a tu alrededor están fuera de control. Nunca te impresiona el misterio. Eres una buena persona para tener cerca durante una crisis.

La creatividad se construye sobre una personalidad fuerte y madura y se expresa a través de la autoestima, la confianza en uno mismo y la expectativa positiva. Es la consecuencia natural del liderazgo personal.