Tú, como líder, eres responsable de lograr un consenso. La herramienta para lograr este propósito es el poder de la persuasión. Aceptar el rol de líder te obliga éticamente a usar la autoridad, la influencia y la lógica para que otros actúen en el mejor interés de la organización.

La persuasión es claramente la opción preferida del líder efectivo.

Como líder, una responsabilidad primordial es obtener el compromiso y el apoyo de tu equipo con la visión y las  metas de la organización. No siempre es posible obtener el acuerdo total de cada miembro del equipo sobre cómo alcanzar esas metas. Pero si un equipo debe trabajar en conjunto, debe haber cierto consenso sobre cómo proceder. El primer paso es lograr que los miembros del equipo dejen de lado sus preferencias personales y acepten las metas específicos que desean alcanzar, así como los métodos para lograrlos.

Considera estas técnicas para ser más persuasivo en tu estilo de liderazgo:

Construir una reputación positiva. Establecer una reputación de honestidad e integridad. El antiguo filósofo Aristóteles reconoció la importancia del carácter cuando dijo: “El carácter es el agente de persuasión más efectivo”. El carácter se observa mejor en las actitudes y en las acciones. El carácter se demuestra haciendo lo que dices que harás. El carácter es la regla de oro de la persuasión. Fortalece tu carácter y fortaleces así tu poder para persuadir.

Crear un clima de confianza mutua. Además de establecer una reputación de honestidad e integridad, haz todo lo posible por crear un clima de confianza mutua. Se un jugador de equipo, se paciente, se justo, se objetivo, se tolerante, perdona.

La desconfianza en una organización crea trampas, reproches, astucias y otros comportamientos destructivos. Pero cuando todos en la organización saben que pueden confiar en lo que dices y en lo que haces, tienden a modelar su comportamiento según el tuyo y es más probable que sigan tu liderazgo.

Escucha atentamente. La mayoría de la gente solo abrirá sus mentes a tus ideas después de que sientan que los has escuchado y has reconocido sus opiniones. Cuando los asociados se sienten comprendidos, están mucho más dispuestos a considerar tus ideas. Escuchar atentamente es a menudo más persuasivo que hablar refinadamente. Además, obtienes muchas buenas ideas que quizás no se te hayan ocurrido. Estate dispuesto a transigir e incorporar algunas de las ideas de otros siempre que sus metas puedan cumplirse.

Alcanzar la meta es tu propósito, no imponer todas tus ideas de cómo lograrlo.

Prepárate para persuadir. Ten todos los hechos y problemas claramente en mente antes de intentar persuadir. Anticípate a posibles objeciones y prepárate para ellas. Brinda apoyo si surge una actitud defensiva u hostil en las reacciones de los miembros del equipo. Asegúrate de que tienes razón la mayor parte del tiempo.

Si habitualmente hablas antes de estar completamente informado, la gente pronto comenzará a reaccionar defensivamente a todo lo que dices. Prepara tu caso y preséntalo con brevedad y claridad.

Demostrar actitudes positivas. Planea cada acción con la intención de producir los mejores resultados posibles para la organización, para tus compañeros y para los miembros del equipo. Para que la persuasión sea efectiva, debe ser beneficiosa para todos. Cuando adoptas una actitud positiva hacia tu propia responsabilidad como líder, cada acción que tomas beneficia a la organización y creas buena voluntad con tus compañeros de trabajo.

El liderazgo personal surge directamente de una fuerte imagen de uno mismo, por lo que debes aprender a apreciar tu potencial y desarrollar una imagen de ti mismo igual a la importancia del papel que desempeñas en la vida. Debes construir desde dentro. Aprende a apreciar y respetar tu propia importancia. Eres la máquina más elaborada jamás diseñada. Tu potencial es ilimitado.