“¡¿Dónde están mis llaves?!” es un estribillo familiar en un frenético día. Para evitar la pérdida de tiempo y ansiedad antes de tiempo, ten una llave de repuesto de tu casa, oficina, coche y otros elementos importantes, y ocúltalos en algún lugar donde poder acceder a ellos en un momento de apuro. Esto no solo salvará tu salud mental, sino que también puede ahorrarte el dinero que tendrías que pagarle al cerrajero o a la empresa de alarmas.