El mejor uso de la autoridad y del poder que tienes es poder utilizarlos para motivar a los miembros de tu equipo y ayudarles a crecer. Tu autoridad te da el derecho de trabajar con gente que de alguna manera mejorará su contribución a la organización en su conjunto, mientras que tu poder consigue su cooperación. Al ayudar a los miembros de tu equipo a identificar sus propias metas personales, puedes demostrarles que el aumento de su productividad les permitirá acercarse a sus metas personales.

La autoridad y el poder trabajan mejor cuando estableces una relación personal con los miembros de tu equipo. Una relación personal te permite conocer y comprender las metas de los miembros de tu equipo, sus intereses, habilidades y sueños. Tú nunca puedes ordenar a la gente a querer crecer, a ser más productivos, o a cambiar sus actitudes - y algunas personas no tienen ningún interés en mejorar ellos mismos. Tu autoridad, sin embargo, te da el derecho de discutir estos temas con ellos. Las cualidades dinámicas que desarrollas a través del uso juicioso de la autoridad y del poder atraen el interés de los miembros de tu equipo; escuchan lo que les sugieres y siguen tu liderazgo. El objetivo último de compartir el poder con los miembros de tu equipo es avanzar hacia el empoderamiento – Es decir, delegación de poder y autoridad para los miembros de tu equipo.

Los miembros de tu equipo están influenciados no sólo por tu autoridad y poder, sino también por el poder informal ejercido por personas de la organización, a los que podríamos llamarles “líderes informales”. A veces estos líderes informales se ganan el respeto de sus compañeros de trabajo, en virtud de la antigüedad; a veces la superioridad reconocida de su productividad personal atrae a los demás hacia ellos. Alternativamente, puede ser una personalidad de efecto de imán que sirve para señalar a un líder de grupo. Conoce quiénes son los líderes informales del grupo en tu organización. Analiza su talento y las cualidades que les han impulsado a la vanguardia. Construye una relación positiva con ellos, basada en la confianza de su capacidad y en el desarrollo del respeto mutuo. Ellos te ayudarán a gestionar el departamento eficientemente y sin problemas.

Los líderes de los grupos informales son a menudo excelentes perspectivas para el progreso futuro. Delega la responsabilidad adicional en ellos, entrénalos, y recompensa su éxito. Cuando tú puedes delegar el poder y la autoridad en ellos para que hagan tu trabajo, estarás disponible para un ascenso. Algunos líderes informales no están interesados en el progreso dentro de la organización; pueden ser útiles quedándose donde están. Pide sus opiniones sobre temas que afectan a la situación general de trabajo.

Comparte algunos de tus planes y metas; les ayudará a comprender cómo estas metas serán buenas para todo el equipo. Cuando llegue el momento de presentar una nueva meta a todos los miembros del equipo, estos líderes informales te apoyarán y su apoyo hará que sea más fácil de persuadir a los miembros del equipo a seguir tu ejemplo.

Por otra parte, la influencia de los líderes informales de grupo puede ser también negativa y destructiva. Trata de averiguar la razón de su insatisfacción y hostilidad. Tal vez piensan que están en un puesto infravalorado o en el trabajo equivocado; quizás sienten que sus logros han sido pasados por alto o mal recompensados. Si, a través de la motivación, formación o coaching, puedes salvar a estos líderes, se sumarán a la eficacia de tu departamento. Tu interés por ellos y tu disposición para ayudarles pueden combinarse para hacer que sean tus fieles seguidores, y su influencia puede llegar a ser una fuerza positiva entre tu equipo. Sin embargo, si no se puede efectuar cualquier cambio en las actitudes de estas personas, es posible que simplemente tengas que despedirlos antes de que sean una influencia negativa en la moral en general. Cuando sea necesario el uso de tu autoridad, debes hacerlo de manera justa y con firmeza.

Ciertamente, el liderazgo autocrático hace que las cosas se hagan más rápidamente, en gran parte debido a que no hay ni tiempo ni oportunidad para el debate. Pero debido a que los estilos de liderazgo dictatoriales no hacen nada para mejorar el poder del líder o desarrollar el potencial de los miembros del equipo, son los más utilizados en situaciones donde otras técnicas no han producido resultados. Y, en varias ocasiones, más compromiso es imposible. Si se dan estas condiciones, los líderes efectivos que han desarrollado el uso apropiado de la autoridad y el poder deben tener pocas dificultades en despedirles y darles el finiquito con el fin de obtener el cumplimiento necesario con las directrices.

Una vez que estableces una relación de confianza con los miembros de tu equipo, disfrutas a gran escala de su respeto – no sólo un mayor grado de respeto, también un aumento de poder. Cuando ayudas a los miembros de tu equipo a crecer y a mejorar, y cuando muestras interés en sus logros, tú aumento de autoridad y de poder te da la posibilidad de crear un espíritu de equipo que te ayuda a solucionar cualquier tipo de obstáculo. Cada miembro del equipo está ansioso por participar y disfruta contribuyendo a la consecución de las metas del grupo de trabajo.