Para considerar cómo puedes mejorar la forma en que administras tu tiempo, responde lo siguiente:

¿Cuánto tiempo desperdicias cuando empiezas a trabajar por la mañana?

En un día de trabajo de rutina, ¿cuánto de tu tiempo se gasta productivamente?

¿Tus descansos para el almuerzo y otros descansos duran más de lo que realmente deberían?

¿Aprovechas al máximo tus viajes y el tiempo diario de desplazamiento al trabajo?

 

¿Quién te pide la mayoría de las actividades que terminas haciendo todos los días? ¿Son estas actividades importantes o entran en conflicto con tus prioridades?

¿Con qué frecuencia te interrumpen? ¿Quién o qué te interrumpe?

¿A cuántas reuniones vas cada semana? ¿Tienes que asistir a todas?

¿Trabajas con frecuencia en tareas que no forman parte de tus responsabilidades laborales?

¿En qué tareas pasas demasiado tiempo?

¿Qué tareas puedes delegar o simplemente eliminar?

¿A qué hora del día eres más productivo y menos productivo?