La procrastinación es a menudo el resultado de simplemente no saber cómo comenzar. Cuando encaras un nuevo problema o proyecto, es posible que no sepas por dónde empezar.

Para encontrar un punto de partida:

  • Encuentra cosas en común. Identifica las partes del problema o proyecto que requerirán la misma acción o información. Una vez que hayas cubierto estas áreas, el resto debería comenzar a tomar forma.
  • Encuentra el aspecto que más tiempo consume. Examina cuánto tiempo esperas para ponerte con las diversas partes del proyecto. Luego comienza con la que requerirá más tiempo.
  • Encuentra la secuencia. Enumera los componentes de la tarea o problema y ordénalos cronológicamente. Comienza con el primer paso en esta secuencia de tareas.