Cuando se trata de dientes, la apariencia no lo es todo. Incluso si los dientes son bonitos, podría haber un montón de molestias. Tu boca es un caldo de cultivo perfecto para la caries dental, la placa y la enfermedad de las encías. Hay mucho en juego. Si tus encías están infectadas con gingivitis, eso puede provocar una periodontitis, que afecta el tejido conectivo y los huesos de la mandíbula, según la Asociación Dental Americana.

A continuación, se indica cómo evitar daños o detener su progreso:

● Sáltate las galletas saladas y las frutas secas a menos que tengas la intención de cepillarte los dientes poco después.

● Come una manzana para limpiar la boca y antioxidantes.

● Obtén suficiente calcio y vitamina D al incluir productos lácteos bajos en grasa en tu dieta.

● Come naranjas. La vitamina C fortalece los dientes y las encías.

● Toma suficiente ácido fólico. Ahora se agrega a muchas comidas.

● Bebe agua para diluir toxinas de tu boca.

El cepillado es importante. Obtener un cepillo suave con cerdas sintéticas. Los cepillos suaves alcanzan más superficies dentales. Cepille los dientes y las encías, incluyendo los lados de los dientes. Cepillarse antes de acostarse es lo mejor, pero cepillarse después del desayuno y el almuerzo es un beneficio adicional.

  • El hilo dental elimina la placa de entre los dientes. Use hilo dental antes de acostarse para obtener mejores resultados. Los porta hilos dentales pequeños son económicos, prácticos y pueden hacer que te sea más fácil.● Para una medida adicional de protección, utiliza un enjuague bucal que elimine los gérmenes alrededor de la boca después del cepillado y el uso del hilo dental.