Haciendo pequeños cambios a tu rutina diaria es a menudo todo lo que se necesita para mejorar tu productividad general. Aquí tienes algunas maneras con las que puedes aumentar tu nivel de productividad en el trabajo:

Establece una fecha límite a corto plazo para ti.

Para animarte a trabajar más duro y más eficazmente apúntate las tareas antes de que realmente necesiten ser realizadas. Establece un objetivo para terminar al menos una o dos de las tareas de su “Lista de cosas por hacer” antes del mediodía.

Ajusta tu hora del almuerzo.

Elije un momento ligeramente antes o después de que tus compañeros de trabajo se vayan a almorzar, para que puedas trabajar sin interrupción mientras ellos ya se han ido.

Haz una lista de los mejores momentos para llamar a las personas.

Mantén esta lista con la información de contacto de la persona. Programar llamadas para reducir la cantidad de veces que marcas.

Consigue controlar la procrastinación.

Para ponerte en movimiento, haz algo relacionado físicamente con la tarea. Reúne los materiales necesarios, afila un lápiz, o comienza a escribir los primeros pensamientos que te vengan a la mente.