Los atajos pueden ser rápidos a corto plazo, pero pueden ser enredos a largo plazo. Tomarse el tiempo para hacer tu trabajo en este momento puede ahorrarte innumerables horas y costosos errores más adelante.

Para hacer el trabajo bien a la primera:

  • Saber la diferencia entre correcto y perfecto. Muchas personas creen que deberían hacer algo bien, si es que deben hacerlo. El problema de esto es que piensan que “correcto” significa perfecto, por lo que continúan posponiendo el trabajo. En su lugar, intenta limitar los errores dentro de los estándares aceptables.
  • Verifica la gramática, la ortografía y el uso de las palabras. Al escribir un documento, usa el corrector ortográfico del ordenador para buscar errores, pero nunca confíes únicamente en él. Asegúrate de que las definiciones de las palabras concuerden con los significados previstos, y consulta un libro de estilo para obtener la puntuación adecuada y las pautas de estilo.
  • Verifica nombres y números. Haz tu tarea antes de escribir un informe o dar una presentación. Asegúrate de tener las fechas correctas para las referencias históricas. Al mencionar a un atleta, músico, caso judicial u otro hecho en particular, confírmalo con alguien que sea un entendido en ese campo.
  • Revisa tu trabajo más de una vez. Intenta leer las frases yendo hacia atrás para detectar errores que tu mente puede omitir y ver como correctos. Tómate un descanso antes de tu prueba final, para que puedas verlo con una perspectiva nueva.
  • Pídele a una persona cualificada que revise tu trabajo. Debido a que las personas tienden a estar en menos alerta cuanto más tiempo leen, haz que una persona revise al comienzo del documento y solicite a la otra que comience desde el final.
  • Concéntrate en una cosa a la vez. Presta toda tu atención a la tarea y haz un esfuerzo para dar lo mejor dentro del tiempo disponible. Luego, pasa a tu siguiente tarea y no mires hacia atrás. Evita preocuparte por si hiciste las cosas bien, sabiendo que diste lo mejor de ti.