Mantener tus responsabilidades laborales mientras te mantienes comprometido con tu familia puede ser un acto de equilibrio difícil. Cuando el trabajo exige tanto de tu tiempo y energía, encontrar un modo de brindar la atención que se merecen a los miembros de tu familia es un desafío. Así es cómo puedes hacer que tu familia sea una prioridad:

Planifica un tiempo familiar consistente que encaje con el horario de tu familia. Es posible que desees pasar un tiempo juntos todos los días, como en el desayuno o la cena. O puede funcionar mejor estar brevemente todos los días entre semana y luego pasar un tiempo concentrado juntos los fines de semana.

Ponlo en tu calendario. Marca los tiempos reservados para estar con la familia en tu planificador, y se tan fiel en mantenerlos como lo harías con tus citas de negocios. Si te resulta difícil recordar fechas especiales como cumpleaños y aniversarios, anótalos en tu lista de tareas pendientes para prepararte para ellos con anticipación.

Conscientemente aparca tu trabajo en la oficina. Piensa durante el día en tu camino hacia casa y anota cualquier pensamiento al que desees volver por la mañana. Elige un punto de referencia en tu ruta hacia casa para ser el punto en el que dejes de lado las tensiones del día.

Estate presente tanto en mente como en cuerpo. Después de un largo día de trabajo, tu primer impulso puede que sea simplemente no hacer nada, pero tu familia necesita que participes activamente en sus vidas. Tómate un breve descanso cuando llegues a casa, y luego concentra tu atención en lo que esté haciendo tu familia y lo que tienen que decir.

Comparte sobre tu trabajo cuando estés en casa. Haz que tu familia se sienta incluida en todas las áreas de tu vida al hablar con ellos sobre lo que haces en el trabajo. Es posible que no comprendan completamente las complejidades de tu trabajo, pero hablar de ello les dará una mejor idea de quién eres y qué está sucediendo en tu vida.

Comunícate claramente cuando tengas que trabajar horas extras. Explícales a tu familia cuándo tendrás que hacer horas extras y por qué. El resentimiento y la decepción pueden aparecer si constantemente dices que estarás en casa en un momento determinado, pero que sea finalmente más tarde.