Aunque probablemente no puedas eliminar todo el estrés de la mudanza, hay varias cosas prácticas que puedes hacer para simplificar el proceso. Aquí tienes cómo hacer una mudanza eficiente:

  • Haz compras alrededor. Si planeas alquilar un camión de mudanzas, solicita el precio y el kilometraje que se ofrecen para el camión de tamaño y el remolque de coche que necesitarás para viajar a tu destino. Muchas compañías igualarán los precios de la competencia y algunas tarifas pueden ser más baratas a lo largo de la semana o por Internet.
  •  Adelántate a ciertos trabajos. Haz gestiones para que tus servicios se desconecten y se conecten. Notifica a la oficina de correos para reenviar tu correo a tu nueva dirección.
  •  Planifica un tiempo para la limpieza. Recuerda que puedes necesitar tiempo para limpiar electrodomésticos, suelos y accesorios en el lugar a donde vas.
  •  Lo primero revisa el camión de la mudanza. Antes de comenzar a cargar, asegúrate de que los frenos, las luces y la bocina funcionen y que haya suficiente aceite y combustible. Pregunta a la compañía de alquiler si proporcionan servicio de emergencia en carretera y obtén una copia de las pautas de embalaje de la compañía.
  •  Mantente en contacto. Si una persona conducirá un vehículo y otra el camión de la mudanza, considera usar radios para comunicaros. El conductor del vehículo puede quedarse atrás para informar sobre cualquier atasco de tráfico detrás de la camioneta o puede avanzar para informarte las condiciones de la carretera.
  •  Detente durante la noche si tienes un viaje largo. Eventualmente, estarás demasiado cansado de embalar para concentrarte en la conducción. Verifica con tiempo para asegurarte de que el hotel tenga un lugar donde puedas estacionar tus pertenencias de manera segura.
  •  Obtener turnos de ayudantes. Si es posible, configura un grupo de personas para ayudarte a embalar y un grupo diferente para ayudarte a descargar. Llame a tu segundo equipo en algún momento del camino para actualizarlos sobre su hora de llegada.

 

AYUDANDO A LOS NIÑOS A ADAPTARSE AL CAMBIO

 

Mudarse puede ser traumático para los más pequeños. Aquí tienes algunas sugerencias para ayudar a los niños a adaptarse a una mudanza:

 

  • Involúcralos en el proceso. Deja que los niños hagan pequeñas cosas para ayudar a embalar y prepararse para la mudanza. Habla con ellos sobre lo que sucederá el día de la mudanza y describe cómo será el nuevo lugar.

 

  • Embala los juguetes al final. Asegúrate de colocar cajas de juguetes en un lugar al que puedas acceder tan pronto como llegues. Deja que lleven un juguete especial con ellos durante la mudanza.

 

  • Coloca objetos familiares en el nuevo entorno. Antes de que tus hijos vean sus nuevas habitaciones, coloca sus juguetes favoritos en el interior para darles la bienvenida cuando entren.

 

¡CAJAS, CAJAS Y MÁS CAJAS!

 

No tienes que ir al ritmo de una tortuga a la hora de embalar las cajas. Aquí tienes algunos consejos para el embalaje de cajas:

  • Utiliza cajas del mismo tamaño. Las cajas uniformes suelen ser más fáciles de empaquetar y apilar unas sobre otras que las cajas de diferentes tamaños.
  • Protege los objetos frágiles con otros artículos que vayan en la misma habitación. Envolver artículos del dormitorio en ropa, y platos en paños de cocina. Esto no solo los hace fáciles de encontrar, sino que también elimina los desechos de los materiales de embalaje adicionales.
  • Etiquetar claramente. Coloca los artículos que pertenecen a la misma habitación dentro de la misma caja. Etiqueta la caja con el nombre de la habitación a la que va en letras grandes a cada lado de la caja.
  • Identificar los elementos necesarios. Para cada habitación, empaqueta una caja con las cosas que necesitarás tan pronto como llegues. Pon una etiqueta especial en estas cajas para que puedas encontrarlas.
  • Evita excederte. Poner más cosas en cajas más grandes, puede reducir la cantidad de cajas que tienes, pero pueden ser tan pesadas que nadie las pueda cargar.

DISFRUTA DEL TIEMPO CAÓTICO

La próxima vez que tengas que cocinar, ¿Por qué no permites que tus hijos hagan algo divertido al mismo tiempo? La cocina ya será un desastre, ¡Así que también puedes darles la oportunidad de disfrutarla! Elige una labor o actividad que requiera ingredientes alimentarios y déjalos trabajar mientras lo haces. Intenta hacer dibujos caseros con los dedos o plastilina casera, o haz sellos a partir de gajos de patata.