Cuando un empleado suele llegar tarde o se ausenta, es responsabilidad del jefe corregir el problema antes de que se vaya de las manos. Tener pautas claras para estas situaciones puede ayudarte a manejarlas de manera razonable y profesional. Las siguientes son sugerencias para abordar el absentismo de los empleados:

  •  Informa a los empleados de la política de absentismo. Proporciona una copia por escrito de la declaración de la compañía sobre lo que constituye ausencias inaceptables y cómo la compañía las gestionará. Siéntate y revisa la política con los empleados para asegurarte de que la entiendan completamente.
  • Estate al tanto de la asistencia de los empleados. Anota cuando las personas llegan tarde, se van temprano o están ausentes, y pregunta por qué. Si este patrón es habitual, comienza a registrar las horas exactas en que la persona va y viene cada día, las ausencias y las razones para ser así.
  • Reúnete en privado con la persona para discutir tus inquietudes. Comparte lo que has observado sobre el comportamiento de la persona y reitera el estándar esperado para la asistencia de los empleados. Pregunta si existe una razón subyacente para ese comportamiento, como un conflicto relacionado con el trabajo o un problema en el hogar.
  • Reprende si es necesario. Si el problema persiste, reúnete uno a uno por segunda vez. Explica que el comportamiento es inaceptable y busca formas de corregir el problema. Si no se realiza ningún cambio, toma medidas correctivas adicionales que incluyen una advertencia verbal y escrita, la suspensión y, como último recurso, la rescisión.