“Las cosas que más importan nunca deben estar a merced de las cosas que importan menos”. Goethe Beck Weathers, un patólogo de Dallas apasionado por las grandes aventuras, sobrevivió a un trágico y aterrador día en el monte Everest. Ocho de sus compañeros escaladores no sobrevivieron. La famosa historia de Weathers de estar separado de su grupo, vagando solo por la montaña, soportando temperaturas de quizás 50 bajo cero y vientos de 70 nudos, y siendo dado por muerto es el material de las novelas más vendidas y las superproducciones de Hollywood.

Pero para este hombre, no era ficción, sino la dura realidad. Aunque Weathers sobrevivió a esta prueba, perdió su brazo derecho casi hasta el codo. Le tuvieron que quitar los dedos y la mayor parte del pulgar de la mano izquierda, y los cirujanos le construyeron una nueva nariz para reemplazar la que había perdido por congelación. Pero Weathers se considera afortunado. Se le dio la oportunidad de ver la vida bajo una nueva luz y obtener una nueva visión de lo que realmente importa.

Como un hombre obsesionado con alcanzar la cima de su carrera y sus metas de escalada, Weathers admite que había perdido de vista lo que realmente importaba en la vida, especialmente su familia. Su tiempo lo pasó trabajando o haciendo ejercicio. Desde ese trágico día en la montaña y su increíble supervivencia, Weathers ahora tiene sus prioridades en orden.

¿Quién y qué es más importante en tu vida? ¿Estás enfocando tu tiempo y atención en ellos, o estás intentando escalar montañas que traen poca recompensa? Crea grandes días para ti y para tus seres queridos valorando aquellas cosas que tienen mayor valor en tu vida.