A medida que te enfocas a empoderar a los miembros del equipo, no puedes olvidar capacitarte a ti mismo para desarrollar y usar más de tu potencial de liderazgo. Convertirse en el líder eficaz que se pretende que seas te ofrece la oportunidad de dar de ti mismo. Es cuando te das a ti mismo cuando tus metas se convierten en realidades tangibles. Considera estas oportunidades que tienes como un líder organizacional efectivo:

Da de ti mismo. La vida es un regalo para ti. Devuelve lo mejor de ti. El filósofo austríaco Martin Buber dijo: “Aquí no hay personas dotadas y sin talento… solo aquellos que se ocultan a sí mismos y los que se dan a sí mismos”.

Da de ti mismo a su familia y amigos. Usted se enriquece al entregarse a su familia y amigos, revelar su ser más íntimo y ofrecerles su amor y apoyo incondicional.

Da de ti mismo a tu comunidad y su país. Tienes habilidades y talentos únicos que puedes poner en práctica para hacer que la sociedad sea mejor para todos, talentos que nadie más puede ofrecer.

Da de ti mismo a los miembros de tu equipo y otros socios comerciales. Una de tus fuentes más ricas de satisfacción y felicidad radica en los sentimientos personales cercanos que desarrollas para las personas con las que trabajas. El vínculo de confianza y aliento mutuo que desarrollas es más valioso que cualquier título corporativo o cualquier cantidad de dinero que puedas acumular.

A medida que tu autoimagen positiva se fortalece, los demás te ven bajo una nueva luz. Se inclinan a creer que puedes asumir una responsabilidad adicional y que puedes ayudar a lograr objetivos organizativos aún más importantes.

“Cuando un equipo trabaja de manera efectiva y eficiente, todos ganan: tú, tus compañeros de equipo, los clientes, los accionistas de la organización y el empleado. Un equipo exitoso es realmente un ejemplo de sinergia, es decir, lograr más en equipo de lo que podría hacerlo trabajando solo”.