Hasta que se retiró hace ya unos años, un hombre trabajó como policía de tráfico. Su trabajo consistía en estar en el medio de un cruce de caminos y dirigir el tráfico, y después de un tiempo, este trabajo le resultó aburrido – el mismo cruce, el mismo tráfico, y los mismos conductores groseros. Se estaba convirtiendo en un ser frustrado con la “cotidianidad de cada día”, y un día, decidió hacer algo diferente, algo que eliminaría el aburrimiento y haría su trabajo más divertido. Así que empezó a bailar mientras dirigía el tráfico.

De pie en medio del cruce, él daba vueltas, movía sus brazos, y se balanceaba con la música – entreteniéndose y pasándoselo bien. Él se hizo responsable de su propio aburrimiento y él mismo se encargó de hacer su trabajo más interesante y mucho más divertido. Y como suele pasar en estos casos, el entusiasmo de este hombre se hizo contagioso. A los conductores y peatones que pasaban por su cruce de caminos les encantó el espectáculo. Al verlo bailar y divertirse les hizo sonreír, aportándoles al mismo tiempo algo de diversión en sus días también.

La gente comenzó a contarlo entre sus amigos y compañeros de trabajo, y muy pronto muchas personas conducían hasta el cruce sólo para echar un vistazo al “policía bailarín”.

¿ESTÁS ABURRIDO? Si es así, asume tu responsabilidad sobre tu aburrimiento y haz algo al respecto. Estás viviendo en un mundo fascinante. Hay tanto por hacer, tantas cosas por aprender y tanto por experimentar. Al igual que el “policía bailarín” Tu puedes hacer que tu vida sea más interesante y divertida. ¿Quieres?

¡¡EL ÉXITO NO VIENE HACIA TI…… TÚ VAS HACIA ÉL!!