El éxito como gerente depende de la aceptación de tu responsabilidad como líder. Para funcionar efectivamente como un líder, debes tomar algunas decisiones sobre tu rol dentro de la organización, tus prioridades como gerente y los valores por los que te riges. Debes saber quién eres, tanto personalmente como parte de toda la organización. Sin tal autoconocimiento, es difícil tomar buenas decisiones y tomar medidas sobre ello. La gestión directiva exitosa crece a partir de una actitud consistente y constructiva hacia otras personas y cómo deberían ser tratadas. Estas actitudes básicas de éxito y hábitos forman una base sólida para construir una aún más productiva y satisfactoria carrera. Conseguiste tu posición porque demostraste hasta cierto punto algunas de las siguientes habilidades entre otras:

Tienes lo que se necesita para ser un Jugador de Equipo. Has demostrado la capacidad de escuchar, de aceptar la responsabilidad y cooperar y comunicarte con otros para lograr las metas del equipo de trabajo. Tu actitud muestra un respeto genuino por otros y el reconocimiento de la importancia tanto de seguir como liderar. Puedes seguir instrucciones; esta habilidad es un punto de inicio para aprender cómo instruir y guiar a otros. Eres organizado y puedes ayudar otros a organizar sus actividades. Has demostrado un alto grado de conocimiento, competencia y juicio práctico, o “sentido común”. Puedes establecer prioridades y disciplinarte para anteponer las prioridades. Has demostrado tu habilidad para alentar otros a participar constructivamente a realizar el trabajo.

Tienes éxito incluso si  las instrucciones o materiales necesarios no están  disponibles. Descubres cómo realizar el trabajo incluso cuando el procedimiento no es obvio o claro. Resuelves problemas incluso cuando surgen obstáculos inesperados. Eres ingenioso y creativo. Eres flexible y puedes hacer cambios cuando la situación lo requiere. Estás motivado. Estás entusiasmado con tu trabajo. Eres optimista y ejerces la iniciativa. Te gusta lo que haces y disfrutas el desafío de la responsabilidad.

Hacer el trabajo bien y a tiempo es importante para ti y te proporciona una gran satisfacción.

Logras resultados. Concentras tu energía en las metas y las prioridades que producen el mayor beneficio para tu organización. Sabes que la mejor medida de tu efectividad son los resultados que obtienes. Tu compromiso para lograr resultados tangibles crea persistencia. Estableces un ejemplo positivo de perseguir consistentemente los resultados necesarios para que tu organización sobreviva, crezca y tenga éxito.

Tú eres un líder. En cada tarea que se te da, estableces paz y un tono positivo para el clima laboral. Con tu ejemplo, inculcas en otros el deseo de hacer todo lo que puedan. Usted ostenta un puesto de liderazgo al empoderar a otros a asumir responsabilidad en el equipo de trabajo. Lo lejos que avanzas en tu carrera está limitado sólo por tu compromiso y entusiasmo, tu deseo de aprender y mejorar, y tu disposición para hacer los ajustes y cambios que acelerarán el desarrollo de tu carrera. Los psicólogos dicen que pocas personas alguna vez usan más de 15-25% de su potencial. Todo lo necesario para aumentar tu eficacia y cumplir tus mejores sueños está en usar un poco más del potencial que ya tienes. El área más grande en cualquier organización es el “área de mejora”. Agrega un poco de refinamiento de las técnicas, algunas ideas nuevas y algunas estrategias seleccionadas usando nuevas habilidades e ideas en tu trabajo, y darás un gran paso en la escalera del éxito. Como líder eficaz y exitoso, debes desarrollar y fortalecer las actitudes, habilidades y hábitos para ganarte el respeto que necesitas para ejercer tu autoridad más eficazmente. Ganándote el respeto de tus asociados y aprendiendo a usar tu poder  más productivamente aumentarás los resultados que puedes obtener trabajando con y a través de las personas.