Una de las mejores maneras de agrandar y mantener tu mente es leer un buen libro. Aquí tienes unas sugerencias para alimentar tu interés por la lectura:

  • Dedica un tiempo específico cada día para leer, como antes de acostarte o después de cenar.
  • Elige un lugar cómodo para sentarte y leer. Asegúrate de que haya luz adecuada disponible.
  • Apaga la radio, la televisión, el ordenador y otras distracciones mientras lees.
  • Tómate tu tiempo para leer y saborea las palabras que estás leyendo. Visualiza lo que está sucediendo en la historia mientras la lees.
  • Para variar, prueba diferentes tipos de libros: bien sean de ficción, biografías, poesía, etc. Intenta leer poesía en voz alta con expresión. Lee o representa una obra de teatro con tus amigos o familiares.
  • Lleva un libro contigo para que puedas leer mientras esperas en las colas, en el ambulatorio o mientras viajas.
  • Vuelve a leer libros clásicos que hayas leído de niño o que no hayas leído en años. Lee estos libros a tus hijos, nietos o sobrinos.
  • Programa una cita para visitar tu biblioteca municipal cada semana o dos veces al mes para buscar nuevos libros para leer.
  • Sé un ejemplo para tus hijos y anímalos a mejorar sus habilidades de lectura.