Así es cómo puedes establecer metas que puedes lograr:

Diferenciar entre metas y deseos. Una meta es algo que quieres que suceda y que la cual tienes el control total de hacer que suceda. Sólo tú eres responsable de los resultados. Un deseo, por otro lado, es algo que quieres que no depende completamente de ti, pero que involucra algo o a alguien que está fuera de tu control. Cuando estableces metas que son realmente deseos, pueden ser poco realistas y dejarte frustrado. Por ejemplo, puedes desear una buena amistad con tu compañero de trabajo, pero esta es una meta imposible de lograr por tu cuenta. En su lugar, establece una meta para ser un buen amigo, que es algo que está bajo tu control.

Pon tus metas sobre papel. Las personas a menudo no escriben sus metas porque se sienten seguras soñando con ellas, pero tienen miedo de realmente comprometerse a realizarlas. Escribir tus metas en papel las consolida en una realidad que exige acción. Solo el 20% de las personas que no anotan sus metas lo logran, mientras que el 80% de las personas que las escriben las realizan.