Los fallos en el proceso de producción son a menudo el resultado de una mala comunicación. Cuando un trabajo no se realiza de acuerdo con tus especificaciones, deténte y considera si te comunicaste claramente o no. A menudo, lo que crees que estás diciendo y lo que otros te escuchan decir son dos cosas completamente diferentes. Para mejorar tus resultados al dar instrucciones a otros:

 

  • Asegúrate de que las personas estén cualificadas para las tareas que les delegues. Es posible que las personas no cumplan con las tareas que les asignas porque no están cualificadas para realizarlas. Es posible que hayan tratado de decirte esto indirectamente al sugerir todos los obstáculos que ven al hacer el proyecto.

 

  • Dar la razón convincente detrás de los plazos. Es más probable que las personas le den excusas por las que no le entregaron a tiempo si no entienden la importancia de la fecha de vencimiento. Siempre respalda la fecha límite que designes con una explicación de por qué debe cumplirse.

 

  • Solicitar una recapitulación después de mandar una tarea. Muchas veces, cuando las personas dicen que entienden, lo que realmente quieren decir es que comprenden su forma de verlo. Para asegurarte de que la gente realmente entiende tus instrucciones, pídeles que resuman lo que acabas de decir con sus propias palabras.

 

  • Ponerlo por escrito. Nunca está de más repetir lo que dijo en forma escrita. Las instrucciones escritas son especialmente útiles cuando la tarea es complicada o las instrucciones verbales son largas. Trata de que tu mensaje escrito sea lo más breve, simple y específico posible.

 

«La realidad es solo una puerta, una estrecha, pero lleva a la vida».