¿A menudo te frustras porque no puedes cumplir la planificación que te marcaste? Puede ser que no hayas estimando con precisión la cantidad de tiempo que requieren tus actividades. Solo cuando programas la cantidad exacta de tiempo que lleva a hacer una tarea, no le das tiempo a todos los demás pasos incluidos en ella. Las siguientes son áreas para tener en cuenta al hacer estimaciones de tiempo:

 

  • Tiempo de preparación y limpieza – Mientras la tarea en sí misma puede no llevar mucho tiempo, reunir suministros, configurar y limpiar después puede llevar mucho más tiempo, especialmente para grandes proyectos que llevan más de una sesión para completarlos. Considera cuánto tiempo te llevará para familiarizarte con la tarea, lee las instrucciones, ponte ropa adecuada y prepárate mentalmente para la tarea.
  • Tiempo de reflexión: algunas actividades requieren tiempo extra para la meditación y la reflexión. A veces lo mejor es dejar que un proyecto “asentarse” por un momento y luego volver a ella para ganar una perspectiva fresca. Cuando se trabaja en tareas creativas o en la resolución de problemas, deja un “tiempo para pensar”.
  • Tiempo de respuesta: según la naturaleza de la tarea, puedes necesitar tiempo para revisar tu trabajo y obtener la retroalimentación o aprobación de otros. ¿Cuánto tiempo necesitarás para corregir y verificar los hechos? ¿Cuánto tiempo te llevará recibir la aportación o el permiso de otras personas? Haz tu estimación flexible siempre que no puedas garantizar que otras personas te contesten a tiempo.
  • Tiempo de viaje: anticipa cualquier retraso que puedas experimentar dependiendo de la hora del día, él área de la ciudad y las condiciones climáticas. ¿Estarás viajando durante las horas punta o usando el transporte público? ¿Estarás en la carretera o en las calles de la ciudad? ¿Estará lloviendo o nevando? También debes planificar el tiempo para aparcar, entrar al edificio y estar en el ascensor para llegar a tu cita a tiempo.
  • Tiempo de inactividad – Si bien puedes ser un trabajador intensivo que te gusta aplicarte y centrarte en un proyecto hasta que esté hecho, esto puede ser duro para tu mente y cuerpo, y puede no ser tan productivo. Concédete tiempo para levantarte, estirar y tomar un descanso mental. También incluye tiempo para comidas regulares, tomar refrescos e ir al servicio.
  • Interrupciones y retrasos – En la mayoría de los casos, es probable que te encuentres con contratiempos y otras interferencias inesperadas antes de lograr tu meta. Cuando cada segundo de tu día está planeado, no tienes tiempo para encargarte de los errores o aprovechar las oportunidades y sorpresas que se crucen en tu camino. Trata de dejar algo de espacio en tu agenda para acomodar estas cosas.