Cuando estás enfocado, trabajas de manera más eficiente y productiva.
Las siguientes son técnicas para mantener tu enfoque:

  • Elimina las tareas innecesarias, para que puedas concentrar tus esfuerzos en las de mayor prioridad.
  • Reserva 10 minutos cada día para hacer tareas pequeñas y molestas fuera de lo planificado.
  • Recuérdate a ti mismo que tu objetivo es ser productivo en lugar de ser perfecto.
  • Cuando encuentres un obstáculo, evalúa la situación, formula un plan y luego avanza rápidamente.
  • Cuando hayas estado ocupado durante un tiempo en una actividad que involucre al lado izquierdo o derecho del cerebro, cambia a una actividad que involucre al otro lado de tu cerebro.
  • Reconoce cuando estás haciendo un trabajo pesado para evitar abordar tu trabajo importante.

Si continúas demorando, señala el motivo y haz algo al respecto. ¿Necesitas más información? ¿Necesitas programar un tiempo específico para hacer la tarea? ¿Tienes miedo de que puedas fallar o tener éxito? ¿La tarea no es una prioridad lo suficientemente alta?